Hoy, un amigo nuevo me dijo que tal vez a las personas "con una vida normal" (como yo) debe resultarles muy difícil entender situaciones desagradables. Por eso me atrevo a publicar esto que escribí en noviembre pasado, con mucho dolor y muchas lágrimas. No pretende ser, en absoluto, ni un buen escrito ni mucho menos prosa decente, pero lo escribí en medio de la "crisis existencial" que tenía en ese momento.
Amigo, para que veas que en todos lados "se cuecen habas". En la vida de cada ser humano suele haber una o muchas malas experiencias, pero recuerda que lo que no mata fortalece.......
"Querido Dios,
Cómo empezar a decirte lo que siento, si de cualquier forma tú lo sabes todo.
Pero yo no. Y ni siquiera lo comprendo. Dime Dios, qué se supone que debería aprender con esta horrible experiencia que he tenido y que al parecer hoy terminó.
Tengo tal confusión y dolor…mi pequeñísimo e ingenuo cerebro no concibe tal cantidad de maldad, mentira, malicia, traición, mala fe, perversión y bajeza. Y me estoy quedando corta con lo que dije solo porque no sé la palabra precisa que pueda describir la maraña que se forma con todas las ¿vilezas? que antes mencioné.
Dime tú querido Dios, tú que nos diste libre albedrío, por qué nos dices que tratemos a los demás como desearíamos ser tratados, lo hacemos y luego la gente a la que ayudamos nos destruye y la gente a la que alimentaste te muerde la mano? Dime Dios, por qué?
Querido Dios, tú lo sabes todo así que de cualquier forma tengo que confesar lo que hay en mi corazón además de dolor y confusión: estoy muy enojada. Conmigo, con él, con la vida y - perdóname por favor- también contigo.
Yo no creo que lo que yo deba aprender con esto sea que a los perversos y mentirosos les va bien y a los que ayudan y aman les va mal."
PD: a los que lean esto....por favor no me destrocen con sus comentarios...todos somos cursis y/o tontos alguna vez....jeje
DerEngel/junio2006/nov2005
